Taller de Cine: El mundo que creó Hitchcock: LUZ, CÁMARA… ¡SUSPENSO!
Aunque los pioneros del séptimo arte nunca lo anticiparon, una de las razones por las que
el cine se ha mantenido vigente por ciento treinta años es su capacidad para generar altos
niveles de emoción en quien mira. Emoción por eso que intuimos, pero que los personajes
de la película aún tienen que descubrir. Emoción por lo que está a punto de pasar.
Emoción por lo desconocido. Por lo que se nos escapa de las manos.
En su momento, Alfred Hitchcock lo resumió en una simple palabra. SUSPENSO. El cine —
y por cierto que el mejor cine— se alimenta de suspenso. De algo que se estira hasta el
límite y ese es, precisamente, el objetivo de este taller: explorar e intentar comprender por
qué el suspenso nos fascina, inquieta y alimenta nuestras fantasías, sobre todo cuando
estas se proyectan en una pantalla.